Sonrisas de fade-out

Tras saludar a una persona con la que te has cruzado por la calle, hay una transición entre nuestro rostro sonriente y amable -producto de la interacción social- y el de stand by. Es algo así como un fundido de salida, un momento de metamorfosis totalmente ridículo; ya que mientras vuelves a tu rostro insustancial por defecto, te ves a ti mismo sonriéndole a la nada, como la gente que habla sola por la calle o la que usa manos libres.

 Curiosa entrada en Teorías del absurdo.

Reacciones: 
¿Algo que decir? De momento hay

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada